Nota de Prensa N° 055-2026 UGEL06/EPC

Expertos en educación y salud emocional señalan que la negación de los padres ante las conductas agresivas de sus hijos fomenta la impunidad y debilita la labor formativa de las escuelas.

En el marco de las acciones de sensibilización para la convivencia escolar democrática, la UGEL N°06 resalta las recientes precisiones de destacados especialistas respecto a la lucha contra el acoso escolar. Según los expertos Paul Neira y Raquel Vivanco, el bullying no es un fenómeno que se origine estrictamente en las aulas, sino que es un reflejo de los vínculos y modelos de conducta establecidos dentro del hogar.

El riesgo de la negación parental

Paul Neira, especialista en educación, advirtió que una de las mayores barreras para erradicar el acoso es la postura defensiva de los padres de los agresores. Ante las alertas del colegio, muchos progenitores optan por minimizar las faltas o trasladar la responsabilidad total a la institución educativa.

«La primera reacción suele ser tapar o negar el hecho. Esto envía un mensaje de impunidad al estudiante: no importa lo que hagas, no habrá consecuencias», señaló Neira. Asimismo, recordó que el Ministerio de Educación define el acoso escolar como un proceso consistente, sistemático y sostenido, el cual requiere una intervención conjunta entre familia y escuela.

Modelado de conducta y violencia invisible

Por su parte, Raquel Vivanco, especialista en trastornos emocionales, enfatizó que los menores replican los patrones de comportamiento que observan en sus adultos referentes. «No es necesario que el niño sea agredido directamente; basta con que presencie violencia verbal o descalificación entre sus padres o hacia terceros para que aprenda que el poder se ejerce a través del maltrato», explicó.

Vivanco fue enfática al señalar que la crianza basada en el miedo, mediante golpes o amenazas, no construye respeto, sino que genera una necesidad de ejercer poder violento sobre sus pares en el salón de clases.

Hacia una cultura de consecuencia y coherencia

Ambos ponentes coincidieron en que la falta de figuras de autoridad claras y la normalización de la impunidad están quebrando la labor formativa del sistema educativo. El experto Paul Neira criticó la tendencia de judicializar conflictos escolares, restándole espacio a la formación ciudadana: «Si las acciones no tienen consecuencias, formamos ciudadanos que creen que la norma no se aplica a ellos».

Finalmente, la UGEL N°06 se suma al llamado de coherencia hacia las familias, instando a los padres de la jurisdicción a educar sin violencia y asumir un rol activo en la corrección de sus hijos. «No podemos delegar al colegio la responsabilidad de lo que se gesta en casa», concluyó Vivanco.